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26 jul. 2020

Srila Bhakti Saranga Goswami Maharaja (Por Srila Bhakti Vijñan Bharati Goswami Maharaja)



LA RENDICIÓN TOTAL SIGNIFICA NO DEJAR NADA ATRÁS

Antes de unirse tiempo completo al maṭha, Śrīla Gosvāmī Mahārāja (antes conocido como Śrī Atulachandra Bandopādhyāya) trabajó para Indian Railways, la Ferroviaria de la India, la cual le proveía una residencia estable. Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura Prabhupāda una vez visitó allá y se quedó tres días en 1921. Como resultado de esa asociación divina durante su visita de tres días, Śrī Atulachandra Bandopādhyāya decidió dedicar su vida a servir los pies de loto de Śrīla Prabhupāda. Siguiendo el principio del verso gurum evābhigacchet del Muṇḍaka Upaniṣad (1.2.12), él entendió que al acercarse a śrī guru, uno debe rendirse completamente sin regresar a su hogar para nada. Por lo tanto, él empacó todos los objetos de su casa, su mesa, silla, escritorio, y demás cosas, en un camión y los trajo todos al maṭha. No dejó nada atrás, para asegurarse de que no tuviera que volver a visitar su casa para resolver asuntos pendientes.


EL QUERIDO ASOCIADO DE ŚRIMAN MAHĀPRABHU

Śrī Atulachandra Bandopādhyāya y Śrī Śrīmad Bhakti Prakāśa Araṇya Gosvāmī Mahārāja visitaron muchos hogares y oficinas para colectar donaciones y encontrar nuevos subscriptores para la revista semanal del Gauḍīya Maṭha llamada ‘Gauḍīya’. En esos días, Gauḍīya estaba publicando el Śrīmad-Bhāgavatam en por episodios, incluyendo frecuentemente fotos del Śrīla Prabhupāda, Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura y otros Vaiṣṇava ācāryas.

Un día, una persona le preguntó a Śrīla Araṇya Gosvāmī Mahārāja, “En el Śrīmad Bhāgavatam se dice que uno debe de ser no-diferente a Bhagavān. ¿Por qué entonces, ha usted incluído fotos de humanos mortales en estas mismas páginas?”

Por alguna razón, Śrīla Araṇya Gosvāmī Mahārāja se mantuvo en silencio, así que Śrī Atulachandra Bandopādhyāya dio una respuesta elocuente, pero firme respuesta, “Usted no ha entendido completamente las especiales características divinas del grantha-bhāgavata (Śrīmad-Bhāgavatam) y bhakta-bhāgavata (el devoto de Bhagavān), ni tampoco ha aprendido los significados de los muchos versos esenciales que describen la naturaleza de los devotos como, por ejemplo,

sākṣād-haritvena samasta-śāstrair
uktas tathā bhāvyata eva sadbhiḥ
kintu prabhor yaḥ priya eva tasya
vande guroḥ śrī-caraṇāravindam

Śrīla Viśvanātha Cakravartī Śrī Gurvāṣṭakam (7)

Las escrituras unánimemente proclaman que śrī guru es sākṣāt-hari, directamente Śrī Hari. Este es un hecho que ha sido corraborado también por todas las personas santas. No obstante, al mismo tiempo, śrī guru es muy querido por Bhagavān. Yo adoro los pies de loto de śrī gurudeva.

“¿Cómo entonces, será posible para usted comprender que las fotos publicadas en el
Gauḍīya no son de personas ordinarias, pero más bien, de personalidades muy especiales autorrealizadas? Además, es muy difícil para usted de entender que por su relación eterna con Bhagavān, estas almas liberadas no son diferentes de Él, de la misma manera que el Śrīmad-Bhāgavatam no es diferente de Él.

Él concluyó su discurso remarcando, “Yo soy de una familia de brāhmaṇas tan elevada que catorce generaciones de su familia se sentirían agradecidas si tan solo una de estas generaciones fuera a beber agua de un lugar donde yo haya orinado. Pero por alguna razón, usted está cuestionando al maestro a cuyos pies yo he ofrecido mi cabeza, así como la revista que he venido a distribuir”.

Al final de la tarde, Śrīla Aranya Gosvāmī Mahārāja recontó esta historia a Śrīla Prabhupāda. Él le dijo a Śrīla Prabhupāda que a pesar de que no fue capaz de contestar la pregunta del señor, Śrī Atulachandra Bandopādhyāya, quien era relativamente nuevo al maṭha, dio una respuesta apropiada.

Al escuchar esto, lágrimas bajaban de los ojos de Śrīla Prabhupāda y dijo, “Śrīman Mahāprabhu ha mandado uno de sus asociados cercanos para asistirnos”.

Hemos escuchado que Śrīman Mahāprabhu y Sus asociados aparecieron antes de
Śrīla Prabhupāda y les aseguró que Ellos iban a proveer el medio, la fuerza de trabajo y personal requerido para propagar śuddha-bhakti (devoción pura) entre las masas. En el pasatiempo mencionado anteriormente, Śrīla Prabhupāda confirmó que Mahāprabhu Mismo había mandado a Su asociado querido Śrī Śrīmad Bhakti Sāraṅga Gosvāmī Mahārāja.


CREANDO FE EN OTROS EN LO VERDADERO ES EL MEJOR TIPO DE COLECTA

Siempre que él colectaba donaciones, Śrī Atulachandra Bandopādhyāya vestía con vestimentas formales, con saco y pantalones. Un día, él visitó una casa de un seṭhajī, una persona adinerada. Él tocó el timbre, y el dueño personalmente contestó la puerta. Cuando Śrī Atulachandra Bandopādhyāya se presentó como un miembro del Gauḍīya Maṭha, el seṭhajī contestó diciendo, “No tengo fe en el Gauḍīya Maṭha”.

Ignorando las palabras del hombre, Śrī Atulachandra Prabhu rozó su cuerpo pasándolo y entró en su casa.

El seṭhajī se irritó. “¿Acaso no me escuchó?” le preguntó. “Dije que no tengo fe en el Gauḍīya Maṭha”.

Śrī Atulachandra Prabhu se sentó en una silla cercana, y sin contestar, dijo nada. El seṭhajī, ahora irritado repitió, “¡No tengo fe en el Gauḍīya Maṭha!”

En ese momento, Śrī Atulachandra Prabhu respondió, “Sí, sí. Lo escuché. Esta es exactamente la razón por la cual vine a su casa: para generarle fe en el Gauḍīya Maṭha. Aun antes de venir, yo sabía que usted no tenía fe en el Gauḍīya Maṭha, porque si usted tuviera fe, no se hubiera resistido a mi visita”.

Śrī Atulachandra Prabhu luego expertamente explicó la meta de la misión del Gauḍīya Maṭha y sus especialidades únicas.

Atulachandra Prabhu luego explicó expertamente la meta de la misión del
Gauḍīya Maṭha y sus especialidades únicas.

Habiéndose influenciado grandemente por la presentación tan erudita de Śrī Atulachandra Prabhu, el seṭhajī agradecido le ofreció una gran donación. Śrī Atulachandra Prabhu rehusó la donación. “Yo no he venido por una donación”, dijo. “Créame cuando le digo que he venido para generarle fe en el Gauḍīya Maṭha”.

Con gran respeto, el seṭhajī personalmente condujo a Śrī Atulachandra de vuelta al
Gauḍīya Maṭha, donde recibió el darśana de Śrīla Prabhupāda y le ofreció la donación directamente a él. Después de esto, él visitó el Gauḍīya Maṭha regularmente.


LIBERANDO AL OFENSOR

Una vez, Śrīla Prabhupāda llevó a Śrī Atulachandra Bandhopādhyāya y su séquito a predicar en Kānpura. Mientras Śrī Atulachandra Prabhu fue a la ciudad por un corto tiempo a colectar donaciones, el magistrado del distrito local fue a visitar a Śrīla Prabhupāda. Durante su conversación, el magistrado le hizo un comentario derogatorio a Śrīla Prabhupāda. Él dijo, “La mayoría de sus seguidores son altamente educados (académicamente). ¿Es su misión hacer que personas eruditas se vuelvan mendigos? Con esto, el magistrado se levantó y abruptamente se marchó.

Más tarde, cuando Śrī Atulachandra Prabhu regresó a ver a Śrīla Prabhupāda, Śrīla Prabhupāda le informó lo que había sucedido con el magistrado. Mientras Śrī Atulachandra Prabhu escuchaba a Śrīla Prabhupāda, se dio cuenta que la crítica del magistrado había hecho a Śrīla Prabhupāda infeliz. Él inmediatamente paró una carreta de caballo y se fue a la casa del magistrado. Cuando él llegó ahí, él le dijo, “Śrīla Prabhupāda es una personalidad extraordinaria. Él es un asociado eterno de Bhagavān. Su comentario irrespetuoso ha asegurado su ruina total. Usted ha jugado con el fuego, y ahora catorce generaciones se su familia tendrá que sufrir en el infierno”.

El magistrado del distrito se asustó. Él le preguntó humildemente a Śrī Atulachandra Prabhu qué debía hacer para poder resarcirse. Śrī Atulachandra Prabhu lo instruyó a ir a rogarle a Śrīla Prabhupāda perdón y servirlo de alguna manera.

El magistrado y Śrī Atulachandra Prabhu de una vez regresaron al maṭha, donde Śrī Atulachandra Prabhu le imploró a Śrīla Prabhupāda, “Por favor sea gentil con este hombre y absuélvalo de su ofensa cometida a sus pies de loto”.

Śrīla Prabhupāda luego le habló al magistrado sobre muchos tópicos, y el magistrado lo sirvió ofreciéndole una donación de quinientos rupias.

Śrī Atulachandra Prabhu aceptó una enorme responsabilidad cuando decidió salvar al magistrado del distrito de cometer una seria ofensa. Esta anécdota demuestra muchas de las cualidades trascendentales de Śrīla Gosvāmī Mahārāja. Él tenía una convicción firme en los pies de loto de Śrīla Prabhupāda. Él podía reconocer la terrible suerte que le esperaba a quienes ofendían a Śrīla Prabhupāda, y por esto, misericordiosamente se esforzaba por encontrar una manera para expiarlos de sus ofensas. De esta manera, él liberó a muchos ofensores y, como un verdadero bienqueriente, hizo todo lo que pudiera para cultivar auspiciosidad para ellos.


DEFENDIENDO A ŚRĪLA PRABHUPĀDA Y SUS SEGUIDORES

Un año, mientras Śrīla Prabhupāda iba de camino para efectuar Śrī Vraja-maṇḍala parikramā con sus asociados, Śrī Halagu Lāla, el jefe del comité administrativo del templo de Śrī Bāṅke Bihārī, hizo un comentario a casi todos los templos prominentes de Vṛndāvana. Al notificarlos les dijo que Śrī Bhaktisiddhānta Sarasvatī pronto llegaría con sus seguidores. “Ellos son todos harijanas,” dijo. “Él y sus seguidores no están permitidos a entrar a nuestros templos”.

Cuando Śrī Atulachandra Bandhopādhyāya llegó a escuchar esto, llevó un grupo de sus hermanos espirituales nacidos como brāhmaṇas, incluyendo a Śrī Śrīmad Bhakti Rakṣaka Śrīdhara Gosvāmī Mahārāja, mi Guru Mahārāja (en ese entonces Śrī Hayagrīva Brahmacārī), Śrī Narottamānanda Brahmacārī (luego conocido como Śrī Śrīmad Bhakti Kamala Madhusūdana Gosvāmī Mahārāja), Śrī Praṇavānanda Brahmacārī (luego Śrī Śrīmad Bhakti Pramoda Purī Gosvāmī Mahārāja) y otros, para encontrarse con el gosāī, o jefe de sacerdotes del templo Śrī Rādhā-Madana-mohana.

Al conversar con el gosāī respetado, Śrī Atulachandra Prabhu le preguntó, “¿Somos nosotros para usted, habiendo nacido en una familia de brāhmaṇas, unos caídos desviados? ¿No nos hemos comportado según las palabras de las escrituras cuando decidimos seguir el sendero de vaiṣṇava-dharma puro? Śrīla Prabhupāda ha propagado los principios de daiva varṇāśrama-dharma, la designación social de individuos no según su raza o linaje familiar, si no según sus propensiones innatas. Mantener una concepción mundana de Śrīla Prabhupāda traerá solo mala fortuna al mundo. Además, déjeme recordarle que yo soy Atulachandra Bandhopādhyāya. Cuando los brāhmaṇas de su familia se acercaron a nuestra familia buscando la mano de nuestra hija en matrimonio, yo lo prohibí. Yo les dije, ‘Nosotros somos kulīna brāhmaṇas. ¿Cómo podríamos considerar esto aceptando que nuestra hija se case en su familia, cuando despreciamos siquiera la idea de cenar cerca de usted?’”

El gosāī rogó ser perdonado y acompañó a Śrī Atulachandra Prabhu a ver a Śrīla Prabhupāda. Él luego trajo a Śrīla Prabhupāda y su grupo de parikramā (peregrinaje) a tomar darśana (audiencia) de Śrī Rādhā-Madana-mohana-jī y le confirió mucho respeto a Śrīla Prabhupāda. Observando la conducta del gosāī del templo de Śrī Madanamohana-jī, todos los jefes sacerdotes de todos los templos prominentes de Vṛndāvana también trataron a Śrīla Prabhupāda con el honor y respeto que era apropiado.

Era solamente el gosāī del templo de Śrī Bāṅke Bihārī quien se oponía a dejar que los discípulos de Śrīla Prabhupāda entraran a su templo diciendo que Śrī Bihārī-jī se asustaría al ver todos los tridaṇḍas (bastones) que cargaban los sannyāsīs . Cuando Śrīla Prabhupāda escuchó esto, dijo, “Está bien. Sí este es el caso, entonces no entraremos al templo de Śrī Bāṅke Bihārī. No deseamos asustar a Ṭhākura-jī”.


COLECTANDO DE UN MATERIALISTA

Una vez, Śrī Atulachandra Bandhopādhyāya llevó a su hermano espiritual, Śrī Śrīmad Bhakti Rakṣaka Śrīdhara Gosvāmī Mahārāja a visitar un hombre miserable de negocios en Madrās (ahora Chennai) quien hablaba solo tamil, y cuyos hermanos no conocían ni una palabra. Antes de su visita, Śrī Atulachandra Prabhu le dijo a Śrīla Śrīdhara Gosvāmī Mahārāja, “Yo me comunicaré con él a través de mis gestos nada más. Todo lo que ustedes tienen que hacer es avanzar hacia él tu tridaṇḍa (bastón sagrado) y hacerte para atrás cuando te lo diga”.

“¿Y por qué es que tengo que correr para adelante y atrás con mi tridaṇḍa?” Śrīla Śrīdhara Gosvāmī Mahārāja preguntó.

Śrī Atulachandra Prabhu le contestó, “Él creerá o que lo estoy privando de una bendición de Śrī Nārāyaṇa, quien es la personificación de tu tridaṇḍa, o que lo estoy protegiendo a él de que tú lo conviertas en cenizas con tu ésta”.

Cuando Śrīla Śrīdhara Gosvāmī Mahārāja se acercó hacia el señor de negocios con su
tridaṇḍa en la reunión, Śrī Atulachandra Prabhu lo detuvo y alzó sus diez dedos, señalando al negociante. El hombre de negocios, a cambio, alzó un solo dedo. De nuevo,
Śrīla Śrīdhara Gosvāmī Mahārāja avanzó hacia el señor de negocios hasta que Śrī Atulachandra Prabhu lo detuvo. En ese momento, Śrī Atulachandra Prabhu alzó sus nueve dedos y el señor de negocios alzó dos. Los dos continuaron así hasta que ambos tenían cinco dedos alzados. Tan pronto Śrī Atulachandra Prabhu se levantó como si estuviera listo para irse, el negociante hizo un gesto señalándole que se quedara y entró en su casa.

Śrīla Śrīdhara Gosvāmī Mahārāja le preguntó a Śrī Atulachandra Prabhu, “¿Qué significa esto, levantar cinco dedos?”

“Mahārāja, no tengo idea”, contestó Śrī Atulachandra Prabhu. “Puede ser cinco rupias, cincuenta rupias, quinienta rupias o alguna otra cosa. Sea lo que sea, esperemos a ver qué sucede”.

El negociante luego trajo quinientas rupias de adentro y las puso en la mano de Śrīla Śrīdhara Gosvāmī Mahārāja. Luego le rogó que lo bendijera en la frente con su tridaṇḍa, y Śrīla Śrīdhara Gosvāmī Mahārāja se sintió obligado a hacerlo.

Mientras salían, Śrī Atulachandra Prabhu pateó el suelo en la entrada de la puerta. Cuando Śrīla Śrīdhara Gosvāmī Mahārāja le preguntó por qué había hecho eso le dijo, “No quiero tener que lidear con este tipo de personas nunca más, si no temo volverme un materialista codicioso (viṣayī). Estoy pateando la asociación de este hombre, pateándola con rencor”.

Śrīla Śrīdhara Gosvāmī Mahārāja con frecuencia decía, “Śrī Atulachandra Prabhu era como un agricultor de rábanos cuyo cultivo había sido completamente arrancado desde la raíz al final de la cosecha; Él se acercaba a una persona una vez, recibía lo que podía, y nunca más volvería. Otros, no obstante, eran como agricultores de berenjenas, cuyo cultiva continúa dando aún después de sacar la cosecha; repetidamente iban a la misma persona para obtener lo que necesitaran. Ninguno es intrínsecamente mejor que el otro. Simplemente eran acercamientos diferentes. El mejor acercamiento siempre es ese que es el más favorable para el servicio de Śrī Hari según el tiempo, lugar y circunstancia”.


LA DONACIÓN DE LA REINA

Una vez, Śrī Atulachandra Bandhopādhyāya se quedó en el templo de Orissa. En ese momento, los servicios del templo eran financiados por una reina mayor que era conocida popularmente como Rānī Mātā. Un día, Rānī Mātā mandó a su sirvienta a averiguar si la estadía de Śrī Atulachandra Prabhu ahí había sido lo suficientemente cómoda y si estaba pasando por algún tipo de inconveniente. Śrī Atulachandra Prabhu contestó que todo estaba bien, excepto que estaba teniendo dificulta al dormir por no tener una almohada.

Rānī Mātā gentilmente le mandó una almohada y le dijo que se la podía dejar. Tan pronto Śrī Atulachandra Prabhu recibió la almohada, se fue a Śrīdhāma Māyāpura y se la llevó con él. Cuando llegó a Śrī Yogapīṭha, sacó la almohada y se encontró como dos mil quinientos rupias guardadas adentro.

Tradicionalmente en la cultura de la India, son los hombres que ofrecen donaciones a los sādhus, no las mujeres. Śrī Atulachandra Prabhu era lo suficientemente perceptivo para entender que al haber la reina mandado a su sirviente para chequear cómo estaba, Rānī Mātā buscaba la oportunidad de servirlo de alguna manera. Pedir la almohada fue hecho para darle una oportunidad a ella de servirlo de alguna manera. El haber pedido la almohada fue efectuado para darle una oportunidad a ella de ofrecerle una donación en secreto. Así eran sus maneras maravillosas de colectar donaciones.


ACTUANDO COMO UN ABOGADO PARA EL SERVICIO DEL GAUḌĪYA MAṬHA

En el edificio de la reina en el distrito de Sītāpura en Naimiṣāraṇya, un hombre se decidió a donar tierra para la construcción de un Gauḍīya Maṭha ahí. Después de un tiempo, no obstante, un official del Indian Civil Service (I.C.S.) El Servicio Civil de la India, un extranjero, se quejó que la reina debía donar la tierra a sus súbditos si tenía tanto. Él se cuestionaba como las personas locales se iban a beneficiar dando sus tierras a afuereños de Bengala u otra parte. Al escuchar esto, el donador retractó su promesa de dar tierra a los devotos del Gauḍīya Maṭha.

Un tiempo después, Śrī Atulachandra Bandhopādhyāya escuchó a los devotos con los que estaba discutiendo sobre esto en la estación de tren de Sītāpura mientras esperaba que llegara el tren para ir a Kolkata. Como es el destino, el tren se retrasó tres horas, así que informó a los devotos que debían darle una visita a ese señor.

De camino allá, él compró un cuaderno y lo puso debajo del brazo de su abrigo, para hacerse pasar por un profesional. Él se acercó al señor que se había retractado de su promesa y dijo, “Yo soy un consejero legal del Gauḍīya Maṭha y estoy aquí para demandarlo por difamación. Cuando usted les prometió una tierra a ellos, ellos imprimieron las noticias en muchos periódicos y revistas sobre la propuesta del maṭha en Naimiṣāraṇya. Pero ahora usted se retractó de su palabra, y el nombre del Gauḍīya Maṭha va a ser dañado”.

El señor explicó su posición y le enseñó a Śrī Atulachandra Prabhu lo que el oficial del I.C.S. había escrito. Śrī Atulachandra Prabhu le gritó al hombre, “¡¿Qué sabe ese tonto?! Queremos esa tierra no para poder tomarla de alguien, pero para poder dar. Desarrollaremos esa área invirtiendo activos que recojamos de otro lado. No hay una sola persona en todo su estado que quisiera desarrollar esta área como lo haremos nosotros. Y aun si alguien quisiera hacerlo, terminaría costándole más a usted que lo que esa persona quisiera invertir. Nuestra inversión es esta comunidad, por otro lado, será mucho más grande, digamos, diez veces más grande, que el valor de la tierra que usted nos daría. Pero no se preocupe por eso. El punto principal es que usted debe ser real a su promesa, de no ser así, no me quedará más opción que llevarlo a un proceso judicial demandándolo en corte”.

Cuando el señor finalmente estuvo de acuerdo a donar esa tierra al Gauḍīya Maṭha, Śrī Atulachandra Prabhu insistió que pagara una multa de diez mil rupias por el inconveniente que había causado. Finalmente, el señor estuvo de acuerdo en pagar la multa de cinco mil rupias. Śrī Atulachandra Prabhu colectó esa multa y regresó a la estación de tren justo a tiempo para tomar su tren.


LA PRESENCIA DE SU MENTE

Antes de que Śrīla Prabhupāda mandara a Śrī Atulachandra Bandhopādhyāya al extranjero a predicar, él le pidió a Ernst-Georg Schulze, un discípulo alemán de suyo iniciado con el nombre de Sadānanda dāsa, “¿Qué título debo de darle a Atulachandra cuando lo mande a Occidente? Necesito darle un título que confiera apropiadamente su superioridad ante todos los predicadores que he mandado hasta ahora”.

Śrī Sadānanda Prabhu sugirió el título ‘Misionero a Cargo’, el cual fue del agrado de
Śrīla Prabhupāda. Luego le dio este título a Śrī Atulachandra Prabhu y lo mandó a predicar al extranjero.

Śrī Atulachandra Prabhu no aceptó ni una paisā (centavo) del maṭha para su predica del otro lado del océano. Las donaciones que colectaba fuera patrocinaban todo su viaje entero. Un día, el sirviente donde se estaba quedando le informó, “Un sobre con su nombre ha llegado con su nombre, pero es muy grande para caber en el buzón. Se está saliendo. Mejor vaya a recogerlo de una vez”.

Cuando Śrī Atulachandra Prabhu abrió la carta, se encontró que el rey de Bardhamāna le había mandado un cheque a su nombre. A pesar de no tener una cuenta de banco inglesa, él decidió ir al banco de cualquier manera.

En el banco, el gerente le dijo, “No podemos cambiar su cheque a menos que recibamos la firma de alguien que pueda verificar su identidad”.

Y, justa y casualmente, una foto de Śrī Atulachandra Prabhu dándose un apretón de mano con el Marqués de Zetland había sido publicado ese día en el periódico. Śrī Atulachandra Prabhu vio el periódico puesto en el escritorio del gerente del banco y lo tomó, lo abrió a la página con esa foto. Se la enseñó al gerente y le preguntó, “¿Quién es la persona en esta foto?”
El gerente leyó el título al final de la foto: “Monje Hindú A.B. Gosvāmī y el Marqués de Zetland”, dijo.

“¿Acaso no soy la misma persona?” Śrī Atulachandra Prabhu le preguntó. El gerente vio la foto y lo veía a él, una y otra vez. “¿Entonces?” Śrī Atulachandra Prabhu lo incitaba. “¿Qué me dice?”

“Difinitivamente es usted”.

“Entonces usted mismo puede verificar mi identidad y firmar”. El gerente hizo exactamente eso. Así era la presencia de la mente de Śrīla Gosvāmī Mahārāja.


MANTENIENDO LA FE EN SITUACIONES DESCORAZONADAS

Después de la desaparición de Śrīla Prabhupāda, la misión Sārasvata Gauḍīya se encontró con muchas perturbaciones. Durante este tiempo, una persona distinguida hizo el siguiente comentario sobre un discípulo en particular de Śrīla Prabhupāda: “Yo no confío cuando él dice jā (sí), ni tampoco cuando confío en su hermano cuando sarcásticamente dice jū (sí). Las bocas de esos padres que tienen fe en sus jās y jūs, estarán llenas del excremento de esos dos hermanos. Nos están engañando. Debemos enseñarles una lección”.

Śrīla Gosvāmī Mahārāja contestó, pero no ferozmente, sino pacíficamente, según era su naturaleza tranquila. Él dijo, “Bhagavān lo sabe todo, y Él siempre guía y protege a sus devotos. Aun mientras somos engañados por los Vaiṣṇavas, mantenemos fe en ellos, no obstante, aun con el costo del detrimento, esa fe será el génesis de nuestra felicidad en el futuro”.


ADQUIRIENDO UN TERRENO EN MĀYĀPURA

Desde el puro comienzo, Śrīla Gosvāmī Mahārāja estaba completamente desinteresado en conseguir un terreno y construir un maṭha en Māyāpura. Él repetidamente decía, “Ya está en Śrīdhāma Māyāpura el Śrī Caitanya Maṭha de Śrīla Prabhupāda y el de Śrī Mādhava Mahārāja en el Śrī Caitanya Gauḍīya Maṭha. Entonces, ¿cuál es la necesidad de esforzarme para construir otro lugar? Sin embargo, yo quiero que mis hermanos que consigan tierras lo más posible, porque si no, gente indeseable va a crear establecimientos ahí en el futuro y tratarán de manchar la santidad del dhāma”.

Él solía decir, “Le proveeré a mis hermanos espirituales la cantidad de dinero que necesiten para comprar y desarrollar esta tierra. Pero con esto, ellos deben aceptar la responsabilidad de mantener apropiadamente los establecimientos”.

Śrīla Gosvāmī Mahārāja poseía una increíble visión adivinatoria: hoy en día, muchas fracciones indeseables se han establecido a sí mismas en Śrīdhāma Māyāpura y se ocupan en muchas actividades que están opuestas al cultivo del bhakti. Śrī Śrīmad Bhakti Rakṣaka Śrīdhara Gosvāmī Mahārāja era muy insistente de que Śrīla Gosvāmī Mahārāja estableciera un maṭha en Śrīdhāma Māyāpura, así que Śrīla Gosvāmī Mahārāja, siendo flexible a la petición de su hermano espiritual, compró un terreno ahí. El día que el cimiento se iba a consagrar efectuando la ceremonia auspiciosa de colocar la primera roca debajo de la sombra de un árbol de acacia, Śrīla Bhakti Sāraṅga Gosvāmī Mahārāja no condujo la ceremonia él mismo, sino que hizo que Śrīla Śrīdhara Gosvāmī Mahārāja lo hiciera.

Nuestro Śrī Caitanya Gauḍīya Maṭha preveyó las mṛdaṅgas (tambores), karatālas (címbalos) y āsanas (asientos) para la ceremonia. Yo me considero supremamente afortunado y bendecido por haber podido presenciar y haber escuchado los kīrtanas que tocaban el corazón cantados por aquellos que se habían refugiado en Śrīla Prabhupāda, sus interacciones ejemplares y amables, y el hari-kathā tan profundo que hablaron ese día. Después, los devotos distribuyeron nada más que un confite de azúcar muy liviano y hueco llamado batāsā como prasāda, pero nadie se sintió insatisfecho; todos estaban bastante complacidos.

El final sencillo al gran festival me trajo a la mente un verso que había aprendido cuando era un niño:

ajā-yuddhe ṛṣi-śrāddhe
prabhāte meghā’mburā
dāmpatye kalahe caiva
babhārambhe laghu-kriyā

(the sparing of Rams, no he podido traducir esta primera línea, tiene muchos significados diferentes esas palabras)
El servicio rendido a los Santos,
El sonido de los truenos en las mañanas,
El reñir entre esposos, son ruidosos al comienzo y silencioso al final, logrado finalmente por el más pequeño de los gestos.

Aunque pensé que este verso no se podía aplicar a tiempos modernos, me di cuenta que era ciertamente relevante para el banquete de Śrīla Gosvāmī Mahārāja en ese día.


UN EJEMPLO DE SU HUMILDAD

Cuando el maṭha de Śrīla Gosvāmī Mahārāja en Śrīdhāma Māyāpura estaba bajo construcción, nos quedamos en el bhajana-kuṭīra de nuestro Guru Mahārāja en nuestro
Śrī Caitanya Gauḍīya Maṭha. Él era altamente puntual, y salía y entraba exactamente a la misma hora cada día. Un día, por alguna razón, él llegó a nuestro maṭha cinco minutos más temprano que lo normal. Antes de entrar al bhajana-kuṭīra de Guru Maharaja, él nos preguntó con toda sinceridad, “Prabhus, hoy he llegado cinco minutos más temprano. ¿Puedo entrar al maṭha, o debo expiarme por mi impuntualidad esperando afuera?”

ACEPTA SOLO ESE SERVICIO QUE PUEDAS MANEJAR APROPIADAMENTE

Cuando Śrīla Gosvāmī Mahārāja acogía festivales en el maṭha, él solía invitar solamente a uno o dos devotos de cada maṭha. Él explicaba, “Por su propia conducta, Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura nos ha enseñado, como dicta la etiqueta, que sólo debemos invitar el número de Vaiṣṇavas que seamos capaces de servir, en un momento, sin perder la actitud de servicio. Si invitamos a muchos devotos, correremos el riesgo de cometer ofensas dado a nuestra inhabilidad de servir a cada uno de éstos atentamente de la manera que es perfectamente apta para cada uno”.


SU PROFUNDO RESPETO POR EL DHĀMA

Cuando Śrīla Gosvāmī Mahārāja solía caminar del Śrī Caitanya Gauḍīya Maṭha a su maṭha, su sirviente Śrī Gaura dāsa Prabhu y yo lo sosteníamos de ambos lados. Un día, cuando estábamos yéndonos del Śrī Caitanya Gauḍīya Maṭha, él vio Nīlu, el guarda del generador del Śrī Yogapīṭha andando en una rikshā de bicicleta, un vehículo que se había introducido a Śrīdhāma Māyāpura recientemente. Al ver esto, Śrī Gaura dāsa Prabhu le preguntó a Śrīla Gosvāmī Mahārāja, “¿Mahārāja-jī, le gustaría ir en una riksha?”

Śrīla Gosvāmī Mahārāja contest muy seriamente, “¿Yo, en una riksha en el dhāma sagrado? Jamás. Esto nunca sucederá. Yo sé bien que ustedes todos andarán en carros en el futuro, pero no obtendrán una licencia para hacer esto de mí”. Es un hecho que, en toda su vida, nunca se sentó en una riksha o en un carro en el dhāma.

Cuando viajaba hacia el dhāma en carro o en riksha, se detenía en los límites de entrada del dhāma y comenzaba a caminar.

Śrī Gaura dāsa Prabhu dijo, “Mahārāja, tenemos miedo de que se caiga y lastime si camina todo el tiempo”.

Śrīla Gosvāmī Mahārāja bromeó, “Ah, ese es el problema de ustedes, no el mío”.

Más tarde, cuando él alcanzó su maṭha, él fuertemente llamó otro de sus sirvientes, Śrī Vana-bihārī Bābā, “¡O Vana Bābā! Este Gaura casi me mata hoy. ¡Me hizo caminar todo el día hasta aquí! ¡Estoy tan agotado!”

Las relaciones con sus discípulos siempre eran tan dulces y llenas de humor.


TODO SE JUSTIFICABA POR EL SERVICIO

Una vez, Śrīla Gosvāmī Mahārāja y su sirviente Śrī Gaura dāsa Prabhu vinieron a nuestro Śrī Caitanya Gauḍīya Maṭha en Māyāpura para visitar el gośālā (establo de vacas), la cual yo administraba en esos días. Śrīla Mahārāja vio a dos terneros sanos y felices ahí y me preguntó, “¿Qué edad tienen estos terneros?”

“Mahārāja-jī, tienen como un año”, contesté.

Sin dudar, me ofreció este consejo, “Si los conviertes en bueyes podrás sacar muchísimo trabajo de ellos”.

Cuando Śrī Gaura dāsa Prabhu escuchó esto dijo, “¡Mahārāja! ¿Acaso se hubiera atrevido a sugerir esto, ni qué hablar de hacerlo, si estuviera viviendo con su familia?”

“No,” Śrīla Gosvāmī Mahārāja contestó. “Me hubieran declarado ser un paria fuera de casta y me hubieran removido de nuestra sociedad. Pero yo ya no soy un brāhmaṇa; soy un mleccha (casta de comedor de perros) trascendental, soy de la orden divina de parias fuera de casta. Si una actividad es apta de un mleccha es efectuada con la intención de servir a śrī guru, los Vaiṣṇavas y Bhagavān, entonces es considerada espiritual, no mundana. Todo se justifica en el servicio”.


RECORDANDO A ŚRI KṚṢṆA Y SUS ASOCIADOS EN TODAS LAS SITUACIONES

Una vez, Śrīla Gosvāmī Mahārāja me preguntó, “¿Cuál es su nombre?”

“Narottama dāsa Brahmacārī,” le contesté.

Cuando él escuchó esto, se recordó de Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura. Él dijo, “¿Tu nombre es Narottama? Entonces tú eres mi amo, mi Prabhu”.

En Śrī Caitanya-caritāmṛta (Ādi-līlā 4.85), Śrīla Kavirāja Gosvāmī ha mencionado, “Ĵahā ĵahā netra paḓe tāhā kṛṣṇa sphure,” cuando es aplicado a esta situación significa, “En cualquier parte que una personalidad perfecta lanza su mirada, Kṛṣṇa Se manifiesta a él”. La palabra kṛṣṇa en este verso significa a Śrī Kṛṣṇa acompañado de Sus asociados. Por lo tanto, cuando Śrīla Gosvāmī Mahārāja escuchó que mi nombre era Narottama, él inmediatamente se sumergió en la remembranza del asociado íntimo de Śrī Kṛṣṇa, Śrīla Narottama dāsa Ṭhākura.

Esta es la especialidad de los Vaiṣṇavas. La gente ordinaria nunca puede imaginar, ni siquiera en sueños, la consciencia trascendental en la que los Vaiṣṇavas permanecen situados.


HONRANDO TODO PRASĀDA CON REVERENCIA EQUITATIVA

Cuando Śrīla Sāraṅga Gosvāmī Mahārāja se sentaba a honrar prasāda, él lo hacía solo después de mezclar todas las preparaciones del plato. Lo mezclaba todo, desde el karelā (melón amargo) hasta el arroz con leche. La primera vez que vi esto, yo era aún nuevo en el matha, y por lo tanto carecía de entendimiento sobre vaiṣṇava-siddhānta. Yo dije, “Mahārāja, no podrá saborear el sabor original e individual de estas preparaciones si las mezcla todas juntas”.

Śrīla Gosvāmī Mahārāja contestó, “¿Por qué debo yo consentir los deseos de esta malvada e insignificante lengua mía, la cual mide solo dos meras pulgadas y media? ¿NO recitas acaso este verso antes de aceptar prasāda?

mahā-prasāde govinde
nāma-brahmaṇi vaiṣṇave
svalpa-puṇyavatāṁ rājan
viśvāso naiva jāyate

Skanda Purāṇa (Utkala-khaṇḍa)
“Aquellos que tienen muy pocos créditos de actividades piadosas no podrán desarrollar fe en el mahā-prasāda, en Śrī Govinda, en el santo nombre del Señor ni en los Vaiṣṇavas”.

“¿Y qué ha escrito Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura sobre el mahā-prasāda?

śarīra avidyā-jāla, jaḓendriya tāhe kāla,
jīve phele viṣaya-sāgare
tā’ra madhye jihvā ati, lobhamaya sudurmati,
tā’ke ĵetā kaṭhina saṁsāre

“¡O hermanos! Este cuerpo material es una red de ignorancia y sus sentidos inertes son la causa de su ruina, y lanzan al alma al océano del disfrute material. Entre los sentidos, la lengua es la más codiciosa y malvada; es muy difícil de conquistarla en este mundo”.

kṛṣṇa baḓô dayāmaya, kôribāre jihvā jaya,
sva-prasād-anna dilā bhāi
sei annāmṛta pāo, rādhā-kṛṣṇa-guṇa gāo,
preme ḍākô caitanya-nitāi

Kṛṣṇa es tan misericordioso que nos ha dado Sus propios remanentes de comida solo para ayudarnos a conquistar la lengua. O hermanos. Honren estas comidas nectáreas, canten las glorias de Rādhā y Kṛṣṇa, y con prema llamen, ¡“Caitanya! Nitāi!”

“En otras palabras”, él explicó, “śrī kṛṣṇa-prasāda es igual que el néctar. El hacer discriminaciones entre las preparaciones es inapropiado. No debemos pensar ‘Yo quiero menos karelā (preparación amarga) y más arroz dulce’, o ‘yo no quiero esta preparación, sírvame más de esa otra’”. Él luego citó a Śrī Caitanya Mahāprabhu, quien dijo:

dvaite bhadrābhadra-jñāna, saba manodharma
ei bhālô, ei manda—ei saba bhrama

Śrī Caitanya-caritāmṛta (Antya-līlā 4.176)

En este mundo de dualidad, las concepciones de ‘auspicioso’ e ‘inauspicioso’ son todas funciones de la mente. Es delusivo pensar “Esto es bueno y esto es malo”.

Śrīla Gosvāmī Mahārāja concluyó este punto diciendo, “Por lo tanto es mejor para nosotros honrar las preparaciones de nuestro plato con reverencia equitativa, considerándolas todas ser prasāda”.

Si alguien le preguntaba cómo estuvo el prasāda que le sirvieron, él solía contestar, “Estuvo muy bueno. Lo prepararon muy bien”. Pero si escuchaba a un devoto quejarse que una preparación no fue bien hecha, decía, “Ve y llama al cocinero inmediatamente. Debe ser castigado por estar inatento en su servicio a Bhagavān. Debe ser suspendido de su servicio por dos o tres días y debe ser instruído para expiarse por su fechoría llorando y cantando harināma constantemente. Traiganlo aquí de una sola vez, para que yo pueda reprenderlo”.

Sus palabras no eran solo trabajo de labios, él establecía un precedente castigando verdaderamente a aquellos que no eran atentos en su servicio.


VALORANDO VAIṢṆAVA-SEVĀ VERSUS BHAGAVAD-SEVĀ

Śrīla Gosvāmī Mahārāja solía decir con frecuencia, “NO he venido a este maṭha a servir a Bhagavān; He venido a servir a los Vaiṣṇavas. En este mundo, recibimos muchas oportunidades de servir a Bhagavān, pero la oportunidad de servir a los Vaiṣṇavas es excedentemente excepcional. Es mucho más beneficioso espiritualmente servir a los
Vaiṣṇavas que server a Bhagavān, porque al hacerlo, uno aprende a servir apropiadamente a Bhagavān y gradualmente desarrolla un verdadero y duradero gusto por tal servicio. Ocuparnos en el servicio directo de Bhagavān sin servir primero a los
Vaiṣṇavas no nos garantiza obtener ningún beneficio espiritual propio”.

Sirviendo a todos los Vaiṣṇavas como sus maestros, cuando Śrīla Gosvāmī Mahārāja manifestó un pasatiempo de estar enfermo, yo le traje un inodoro portable hecho de caña, y artículo que estaba disponible en Navadvīpa en Kṛṣṇanagara en esos días. When Śrīla Gosvāmī vio esto me dijo, “Nunca lo usaré. Un Vaiṣṇava tendrá que limpiarlo cada vez que yo lo use. No puedo soportar pensar en eso. A través de mi vida, nunca he considerado que ningún Vaiṣṇava sea mi sirviente. Siempre he considerado a todos, recién llegados (a bhakti) o devotos mayores, ambos igual, ser dignos de mi servicio”.

No importa qué le dijera yo, no pude convencerlo de usarlo. Finalmente, construí un inodoro de ladrillos con mis propias manos, el cual lo aceptó felizmente.


EXPLICANDO LA NECESIDAD DE TENER NUEVOS MAṬHAS Y DEIDADES

Alguien una vez le preguntó a Śrīla Gosvāmī Mahārāja durante uno de sus tours de prédica, “¿Cuál es la necesidad de construir nuevos templos y maṭhas en la India, cuando ya hay tantos? Y ¿por qué instalar nuevas deidades cuando actualmente hay tantas deidades que están siendo desatendidas?

Śrīla Gosvāmī Mahārāja contestó, “La causa fundamental de los problemas en la India es la sobrepoblación. Esto es evidente con el hecho de que el gobierno ha creado nuevas iniciativas para mantener a la población bajo control. Aquellos que tienen menos hijos, por ejemplo, reciben amplia asistencia del gobierno. Si la sobrepoblación es una crisis nacional, ¿por qué las parejas sin hijos hacen esfuerzos para tener sus propios hijos? ¿No serían felices adoptando un huérfano? No. No lo serían. El grado de afecto que uno puede poseer por el hijo de otra persona nunca puede igualar el afecto de se tiene por un hijo propio. Similarmente, el apego que uno pueda tener por un templo, maṭha o
deidades establecidas por otros es sobrepasado aún más por el apego que uno tiene por el suyo propio”.


LOS PASATIEMPOS DE LOS VAIṢṆAVAS EXTENDIDOS MÁS ALLÁ DEL TIEMPO

Una vez, Śrīla Gosvāmī Mahārāja cayó enfermo en Śrīdhāma Māyāpura y necesitaba ser llevado a Kolkata para recibir asistencia médica. Yo lo acompañé y también los devotos que se ocupaban de su servicio personal, por parte del camino. Primero lo llevamos a través del Gaṅgā por barco hacia Svarūpa Gañja, y luego nos montamos en un bus hacia
Kṛṣṇanagara, donde hice los arreglos para ellos irse en tren hacia Kolkata. También le expliqué a sus sevakas cómo llegar donde el Dr. N.R. Sena Gupta, un doctor de gran reputación en Kolkata.

Después de que Śrīla Gosvāmī Mahārāja se recuperó y regresó a Śrīdhāma Māyāpura, él me dijo, “Yo estaba consciente todo el tiempo que me llevaste del ghāṭa a Svarūpa Gañja, y luego a Kṛṣṇanagara. Pero me mantuve en silencio, pensando que debía dejar que los
Vaiṣṇavas hicieran lo que ellos creían que era apropiado”.

Me sorprendí de como Śrīla Gosvāmī Mahārāja recontó todos los eventos de ese día de una manera tan lúcidamente detallada. Esto me recordó a las palabras de Śrīla Vṛndāvana dāsa Ṭhākura en el Śrī Caitanya-bhāgavata (Madhya-khaṇḍa 9.240):

ĵatô dekhô vaiṣṇavera vyavahāra-duḥkha
niścaya hi jānihô sei parānanda-sukha

“Debes saber bien que cualquier sufrimiento que un Vaiṣṇava
pueda aparentar tener, es en realidad felicidad espiritual”

Yo me quedé sorprendido, a pesar de que parecía estar severamente mal externamente, él estaba consciente completamente internamente. Quizás es con referencia de estas instancias que las escrituras citan, “vaiṣṇava cinite nāre devera śakati—ni siquiera los semidioses son capaces de entender los hábitats divinos y las actividades de los Vaiṣṇavas”.


SUS ASOMBROSAS ENSEÑANZAS DE SU VIDA

Hemos recibido las siguientes enseñanzas de la vida tan ejemplar de Śrīla Gosvāmī Mahārāja:

1. Los devotos no deben estar preocupados cuando se encuentran como la oposición, ni deben preocuparse por circunstancias adversas. Bhagavān es como un padre afectuoso con Sus devotos; Él siempre los protege.
2. El proceso del bhajana no se puede desarrollar si está corrupto por alguna propensión de gratificarse los sentidos. Una persona apegada a gratificarse los sentidos nunca obtiene el bienestar ni beneficio real. Es solo cuando nos mantenemos supremamente satisfechos con cualquier prasada que Bhagavān misericordiosamente ha arreglado para nosotros, que obtendremos la perfección en nuestro sādhana.
3. Estando completamente atento al servicio de Śrī Hari, guru, y Vaiṣṇavas es la verdadera expresión profundamente arraigada de amor por Ellos.



Traducción: Radha-kanti dasi




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