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12 abr. 2011

Rama Navami (por Srila Gurudeva)

Rama Navami
Viernes, 11 de abril 2003 – Bangkok, Tailandia
Por Su Divina Gracia Tridandisvami Sri Srimad Bhaktivedanta Narayana Gosvami Maharaja
[Este año 2011, el día de la divina aparición del Señor Ramachandra cae hoy 12 de abril. Srila Gurudeva se encontraba de camino hacia Hawaii en el 2003, y dio la casualidad de que estaba en Tailandia por una escala de 2 días cuando llegó la ocasión auspiciosa de Sri Rama-Navami (día de la aparición del Señor Rama). Un grupo pequeño de devotos se habían congregado en el condominio donde Srila Maharaja fue hospedado por Asutosa dasa y devotos rusos. Srila Maharaja resumió el Ramayana para ellos, y una transcripción de esa narración se presenta aquí:]      

¿Conocen la historia del Ramayana? Maharaja Dasaratha tuvo trescientas sesenta reinas, pero ningún hijo. Un día el salió a casar, y por la tarde él se encontró con un amigo suyo quien también era rey. Ese rey tenía una hija muy hermosa llamada Kaikeyi, y él la ocupó en servir a Maharaja Dasaratha, quien quedo muy complacido tanto con su servicio como con su belleza.

Maharaja Dasaratha le pidió a su amigo: “Por favor dame a tu hija en matrimonio.” El rey respondió: “Mi hija es muy querida por mí. Solo si me prometes que el hijo que nazca de su vientre se volverá rey después de ti, te la daré en matrimonio.” Maharaja Dasaratha empezó a reírse y dijo: “Tengo tantas reinas, pero ningún hijo. Por eso, estaría muy feliz si el hijo que nazca de ella se convirtiera en el siguiente rey.” Entonces el rey hizo los arreglos para su boda, después de esto ellos regresaron a Ayodhya.

Muchos años transcurrieron, y todavía no había nacido ningún hijo de ninguna reina. El sabio Vasistha le dijo a Maharaja Dasaratha: “No hay ningún hijo en tu dinastía. Sin embargo, si ejecutas un sacrificio que se llama putresthi-yajña, tal vez te nazca un hijo.” El sacrificio de fuego para engendrar un hijo fue ejecutado entonces por un gran sabio llamado Sringi Rishi. Agnideva, el semidios del fuego, apareció de repente de ese fuego, con un arroz con leche muy delicioso en su mano. Él le dijo al rey: “Si le das esto a alguna de tus reinas principales, ella de inmediato quedara embarazada y pronto tendrá un hijo.”    

El rey Dasaratha se puso muy contento, y le dio la mitad del arroz con leche a Kausalya y la otra mitad a Kaikeyi. Las dos reinas vieron que Sumitra no tenía nada, así que ellas dividieron sus partes por la mitad y le dieron esa mitad a Sumitra. Kaikeyi, Kausalya y Sumitra dieron a luz cuatro bellos hijos – Rama, Lakshman, Bharata y Satrughna.

¿Cuál es el significado profundo de este sacrificio, donde el semidios del fuego apareció y les otorgó arroz con leche? Significa que cuando el Señor Supremo o Sus manifestaciones bajan a la Tierra, Ellos no vienen a través de personas mortales ordinarias. Agnideva trajo el poder de Krishna en la forma de Rama, Lakshman, Bharata y Satrughna a través del arroz con leche, y así Ellos descendieron. Rama apareció con cuatro brazos, no con dos, sosteniendo una caracola, un disco, una flor de loto y un mazo, y todos los presentes empezaron a orarle en ese momento. 

Después, cuando los chicos cumplieron cinco años de edad, fueron enviados al Gurukula de Vasistha Muni. Después de algunos años en el Gurukula ellos se volvieron expertos en todas las materias, y después regresaron a casa. Luego de algún tiempo, un santo llamado Visvamitra Muni llegó al palacio y  le pidió a Maharaja Dasaratha: “Por favor dame a Rama y Lakshman. Quiero llevarlos a mi ashram, porque hay muchos demonios perturbándome a mí y a otros sabios mientras ejecutamos sacrificios para el bienestar del mundo.” 

Maharaja Dasaratha respondió: “Ellos no pueden ir contigo. Yo voy a ir con todos mis soldados en su lugar. Rama y Lakshman son solo unos niños pequeños. ¿Cómo les va a ser posible a ellos proteger tus sacrificios?
Visvamitra contestó: “No vas a ser capaz de ayudar en este asunto, pero tus hijos, Rama y Lakshman están calificados para protegernos y matar a los demonios.”

Maharaja Dasaratha no estaba listo para entregarlos, pero su guru, Vasistha Rishi, le dijo: “Debes de darle a tus hijos a Vishvamitra de inmediato. Esto te va a beneficiar a ti, a Rama y a Lakshman. Ellos son muy afortunados de tener la oportunidad de estar con Vishvamitra; después comprenderás esto.
Siguiendo la orden de su guru, el rey envió a sus hijos. Posteriormente, cuando el sabio empezó sus sacrificios, una demonia  junto con sus dos hijos Marici y Bahu apareció y empezó a crear grandes disturbios. El Señor Rama tomó su arco y flecha y les disparó. La madre y uno de sus hijos fueron matados, pero el otro hijo escapó y huyó a la isla de Lanka en el océano. Después de matar varios demonios, Rama y Lakshman cruzaron el río Ganges con Visvamitra Rishi y fueron a Janakapura, el reino del rey Janaka. 

El rey Janaka era un espiritualista muy culto y avanzado; él comprendía el aspecto impersonal de Dios, y también al Supremo Señor mismo. Él tenía una hija muy hermosa llamada Sita. Él hizo un voto y anunció: “Yo voy a casar a mi hija con quien quiera que pueda levantar el arco del Señor Shiva, que está en mi poder, y pueda disparar una flecha de ese arco.” 

Muchos príncipes y reyes llegaron de varias partes del mundo y trataron de levantar el arco – pero no pudieron hacerlo. Ese arco era tan pesado que incluso miles de miles de soldados no podían levantarlo. Incluso Ravana, el poderoso rey de Lanka, fue y trato; e incluso los semidioses no pudieron levantar el arco. Visvamitra llevó a Rama y Lakshman a aquel lugar, y Rama muy fácilmente levantó el arco. Él trató de disparar una flecha desde ese arco, pero el arco se rompió en pedazos cuando él trato de hacer esto. 

Ahora Rama había salido victorioso, y de esta manera ganó la mano de Sita devi, la hija de Janaka Maharaja. Ella puso una guirnalda en el cuello de Rama, Rama también colocó una guirnalda sobre ella, y su matrimonio se llevo a cabo. Maharaja Dasaratha acudió desde su reino en Ayodhya con sus otros hijos para asistir a la recepción, y sus otros tres hijos también se casaron ahí. Después de eso, las parejas recién casadas regresaron a Ayodhya y se veían muy hermosos.

Maharaja Dasaratha le había concedido mucho tiempo atrás dos bendiciones a su esposa, Kaikeyi, y ella le había dicho en aquel entonces que se las pediría posteriormente. Ahora, después de que se había anunciado de que Rama sería coronado como el siguiente rey, por la voluntad de Dios ella ordenó: “Mi hijo Bharata debe ser el rey, y Ramachandra debe de ser enviado al bosque en exilio.” Escuchando esto, Maharaja Dasaratha se afligió mucho por la anticipada separación, y poco después de la partida de Rama del palacio, él dejo el mundo. 

Ahora en el exilio, Rama, Lakshman y Sita fueron a Citrakuta y otros lugares. Satrughna y Bharata no habían estado presentes en Ayodhya durante el exilio. Ellos estuvieron en la casa de su tío materno. Cuando ellos regresaron a Ayodhya y se enteraron de lo que había sucedido, fueron hacia Citrakuta, y Bharata le dijo a Rama: “Por favor regresa a casa. No voy a ser rey. Yo soy tu hermano menor.” Todos los habitantes de Ayodhya habían ido allá para pedirle a Rama que regresara, pero Él se negó. El dijo que quería seguir la orden de Su padre. Bharata replicó: “Entonces por favor dame Tus sandalias. Ellas actuarán como Tu representante. Tú serás el rey, y hasta Tu regreso yo seré como un ministro y administraré todo por Ti”  

El Señor Ramachandra, Lakshman y Sita viajaron después al bosque de Dandakaranya. Ravana, posteriormente, fue allí y secuestró a Sita devi. Rama enloqueció por estar  separado de Ella, llorando gritaba: “¿Dónde estás, dónde estás?” Ravana la llevó a Lanka, a un lugar muy secreto, y prácticamente nadie sabía a dónde la había llevado. 

Después Rama hizo amistad con los monos encabezados por Sugriva. Sugriva le aseguró: “Yo voy a descubrir el paradero de Sita devi.” Él envió a su mensajero, Hanuman, para encontrarla. Hanuman fue a Lanka saltando sobre el océano – aproximadamente 100 millas. Él descubrió a Sita y regresó con Rama con las nuevas noticias. Todos los monos soldados llegaron al océano, pero no sabían cómo cruzarlo. La deidad regente del océano le dijo a Rama: “En tu ejército hay dos monos, Nila y Nal, que saben cómo construir puentes.” Estos monos eran muy expertos. Escribieron los nombres de Rama sobre innumerables rocas, montañas y árboles y los tiraron al océano.

Un puente muy largo fue construido rápidamente sin pilares, y ese puente puede verse aún hoy en día. Aún se ve, alrededor de un millón años después, a pesar de que yace bajo el agua. Ha sido descubierto por científicos norteamericanos. [Un artículo sobre esto ha sido escrito por Sripad Madhava Maharaja en la revista “The Rays of the Harmonist”]

Por la orden de Rama, los monos, guiados por Nal y Nil, hicieron un puente a Sri Lanka. Ellos trajeron montañas y grandes rocas. Ellos escribieron el nombre de Rama sobre ellas, las lanzaron al agua, y las rocas flotaron. Cuando la mitad del puente estaba completo, Rama empezó a pensar: “¡Que poderoso nombre es este! Los monos están escribiendo Mi nombre sobre las rocas y lanzándolas al agua – ¡y las rocas están flotando! Yo también voy a tomar una roca y la voy a lanzar al agua, y voy a ver si flota o se hunde.”

Hanuman empezó a buscar a Sri Rama. Finalmente lo vio de lejos y pensó: “Rama se está escondiendo en una arboleda.” Fue para allá y le preguntó: “¿Por qué estás aquí?”

Rama respondió: “Tomé una roca y la lancé al agua, pero se hundió. Cuando los monos escriben “Rama, Rama” sobre estas rocas y las lanzan al agua, flotan. ¿Por qué pasa eso?

Hanuman dijo: “Hay  un secreto. Los monos pronuncian Tu nombre y entonces las rocas flotan, ¿pero qué nombre vas a gritar Tú? 

Lo que fue usado en el servicio del Señor flotó, y lo que el Señor lanzó se volvió un peso muerto, o inútil.
El santo nombre es más poderoso que el Señor Rama o el Señor Krishna mismo. El canto del nombre va a hacer todo. Nada más puede salvarlos. Si quieren ser felices en sus vidas, canten Hare Krishna Hare Krishna Krishna Hare Hare, Hare Rama Hare Rama Rama Rama Hare Hare. Esto es más poderoso que Rama. Rama es muy poderoso, pero estos nombres son más poderosos.

El Señor Rama entonces cruzó el océano con Su ejército de monos y mató a todos los demonios bajo el liderazgo de Ravana. Él solo perdonó a Vibhisana, porque Vibhisana era un devoto y favorable a Rama. Ravana y todos sus hijos fueron matados.

Cuando Sita fue presentada a Rama, Él dijo: “No voy a llevar a Sita conmigo. Soy un rey ksatrya. No vine aquí para llevar a Sita de regreso. Vine a destruir toda Lanka porque Ravana la había secuestrado, pero porque Ella estuvo en la casa de Ravana no puedo aceptarla.” 

Él le ordenó a Lakshman armar un fuego para probar Su castidad. Sita oro: “Oh, Agnideva, oh, semidios del fuego, voy a entrar al fuego, y si soy pura no voy a quedar quemada.” Ella entró en el fuego y Agnideva salió del fuego con ella y dijo: “Ella es pura.”

El semidios del aire, apareció entonces y dijo: “Yo estoy en todas partes. Yo sé que Sita es pura.” Entonces Rama aceptó a Sita y regresaron a Ayodhya con Sus nuevos asociados como Vibhisana y Hanuman, y el reino le fue otorgado ese mismo día, Rama Navami, que da la casualidad de ser el día que Él fue exiliado y también es el mismo día que el aniversario de Su nacimiento. Los residentes de Ayodhya realizaron una ceremonia de abhiseka para instalarlo como rey. 

Sita tenía el deseo de ver a los rishis y maharishis – para otorgar Su misericordioso darshan. Mientras tanto, algunos de los habitantes de Ayodhya empezaron a decir que a pesar de que Ella no era pura, Rama aún así la había aceptado de vuelta. Ellos concluyeron: “Esta es algo muy malo.”

Rama entonces envió a Sita al exilio, a pesar de que estaba embarazada en ese momento. Ella fue al ashram de Valmiki, donde dio a luz a dos hijos llamados Lav y Kush. Sus hijos eran muy fuertes y poderosos. Valmiki era muy experto en arquería, y bajo su tutela los niños se volvieron incluso más expertos que Sri Rama. Valmiki también los entrenó para que cantaran el Ramayan, que había escrito en su trance místico antes que los pasatiempos de Rama se manifestaran en este mundo.

Mientras tanto, Rama se encontraba muy afligido por la separación de Sita. Siempre se estaba lamentando y no había nadie para consolarlo. Como Sita, Él solo comía frutas y no dormía sobre una cama. Sri Rama le dijo a Visvamitra Muni: “Quiero ejecutar un asvamedha-yajña (sacrificio de caballo).” Visvamitra dijo: “No puedes hacer esto, porque no tienes esposa. La esposa tiene que estar presente para ejecutar esta ceremonia. Debes de traer a Sita aquí.” Rama dijo: “No puedo, pero aún así quiero realizar este sacrificio.” Visvamitra  dijo: “Entonces debes de casarte con otra dama.” Rama replicó: “No puedo hacer esto – Sita va a ser mi única reina.” Una estatua de oro de Sita fue hecha entonces, y fue instalada, sentada a la izquierda de Rama, y Rama empezó a ejecutar el sacrificio. En la mañana Él hacía los arreglos para la ejecución del sacrificio de fuego, y al medio día había hari-katha y la recitación de las escrituras como los Puranas.

Mientras tanto, Valmiki le dijo a Lav y Kush: “Deben de cantar mi Ramayana ahí.” Los chicos tenían alrededor de nueve a diez años, muy hermosos y fuertes, y como se mencionó anteriormente, expertos en arquería. Se ha visto que derrotaron a Hanuman y muchas otras personalidades poderosas en arquería; e incluso Rama fue una vez y ellos lo derrotaron. Los chicos sabían que Rama era un rey, y sabían que Su esposa era Sita, pero lo que no sabían era que Sita era su madre. Ellos solo conocían a su madre como “Vana-devi.”

Cuando ellos llegaron al sacrificio, empezaron a cantar de una manera tan dulce y melodiosa que todos los presentes en la asamblea fueron atraídos. Todos empezaron a llorar al escuchar el Ramayana. Rama le dijo a Lakshman que averiguara el nombre de su padre, y que les diera buenos regalos en tela y ornamentos de oro.
Lakshman les dijo: “Maharaja Rama quiere saber el nombre de su padre y madre.” Lav y Kush respondieron: “No podemos decirlo. Se supone que Tú eres un erudito. Debes de saber que los brahmacharis no dicen el nombre de su madre y padre; ellos solo dicen el nombre de su guru. Valmiki es nuestro guru.” 

Lakshman se avergonzó mucho y dijo: “Quiero ofrecerles estos regalos de Rama.” Ellos dijeron: “¿Qué vamos a hacer con esto? Por favor quédatelos. En el ashram comemos frutas y vestimos la corteza de los árboles hechas como tela. Regresa esto y dile a Rama que no lo queremos.” Esto impresionó aún más a Rama.

Después Rama se enteró que Sita estaba en el ashram de Valmiki y que los chicos eran Sus hijos. Él llamó a Valmiki y le dijo: “Parece que ellos son Mis hijos, y que mi esposa Sita, está ahí contigo. Por favor tráela. Quiero aceptarla de nuevo. Los semidioses lo confirmaron en Lanka, y Mi padre también lo confirmó, pero Ella también va a tener que personalmente dar alguna evidencia de que Ella es pura.”

Sita fue al día siguiente con Sus dos hijos. Todos estaban llorando y lamentándose por Sita cuando la vieron, y estaban hablando entre ellos de que Lav y Kush eran los hijos de Rama. Ellos dijeron: “Los niños son tan bellos como Rama. La única diferencia entre ellos y su padre, es que ellos son menores.”

Rama le dijo a Sita: “Yo sé que eres pura; me di cuenta en Lanka. Pero quiero que Tú des una evidencia personal que eres pura.” Sita dijo: “¿Todavía quieres una evidencia? Está bien, rápidamente te daré una evidencia.” Ella le oro a la madre Tierra: “Yo he venido de tu vientre. Por favor ábrete y tómame en tu regazo. Si no he tocado a nadie en este mundo con mi mente excepto por Rama, entonces ven y llévame.” Después de decir esto tres veces, la Tierra inmediatamente se dividió, un hermoso trono de oro salió de ella, y sobre ese trono estaba Pritivi-devi, la madre Tierra. Ella tomó a Sita en su regazo y ambas regresaron al interior de la Tierra.

Llorando fuertemente, Rama gritó: “Oh Sita, ¿dónde estás? No puedo sobrevivir sin Ti” Sacó Su arco y flecha y le dijo a la madre Tierra: “Tú eres la madre de Sita y también eres Mi madre. Pero si no me regresas a Mi esposa, dispararé y te destruiré.”

Valmiki le dijo a Rama: “He escrito hasta este punto, y no después de esto. Sita se ha ido a Tu morada. Ve hacia allá y verás que Ella te está esperando. Esto es solo Tu pasatiempo. El mundo entero lo escuchará, llorará y lo recordará. Ahora el momento ha llegado. Por favor parte de inmediato, llevándote a todos con quienes viniste. Todos ellos fueron a orillas del río, tomaron un baño, y todos asumieron las formas de cuatro brazos de Vishnu. Todos los habitantes se fueron a Ayodhya, en el reino más allá de este mundo, con los cuatro hermanos. 

Traducción: Amal Krsna dasa
Fuente: http://www.purebhakti.com/teachers/bhakti-discourses-mainmenu-61/22-discourses-2003/310-rama-navami-bangkok-thailand.html

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